Villalpando Alberto (1940)
Bolivia
Composer, was born in La Paz.
Español
Alberto Villalpando Buitrago.
El sonido del altipiano.
Su música tiene un carácter testimonial, una autenticidad estética y la fe de vivir del pueblo boliviano.
Entre los compositores bolivianos contemporáneos destaca, sin duda alguna, Alberto Villalpando Buitrago, un creador sensible, prolífico, quien ha asimilado la majestuosidad del sonido del altiplano para plasmarlo en emotivas composiciones.
La música del maestro Villalpando, así como la de Gastón Arce y Oldrich Halas, corresponde a una búsqueda consciente de lenguajes que quisieran hablar por todos los bolivianos, con una latente inquietud por vislumbrar un futuro de esperanzas.
“Esta música -según se señala en el CD Música Boliviana del Siglo XX- define la obra de gentes que intentan resolver el problema cultural boliviano por caminos humanos interiores netamente personales y que, con todo derecho, revelan el lenguaje siempre abstracto de la música, así como el lenguaje de la música contemporánea profesionalmente elaborada, que no ha podido todavía superar el desfavor de los tiempos modernos y tendría suficientes motivos para lamentarse”.
“Sin embargo –opina el director de orquesta boliviano Carlos Rosso Orozco- al mundo, sea pequeño o grande, no le queda otro camino que entender las formas de vida de los pueblos a través de los objetos artísticos que, una vez bien creados, se quedan para siempre hablando de las historias de las gentes de esos pueblos. Esta música tiene un carácter testimonial, una autenticidad estética y la fe de vivir siendo como somos: bolivianos”.
MUSICA SONORA Y VIBRANTE
En este contexto de autenticidad surge la música sonora y vibrante de Alberto Villalpando, un talentoso boliviano que iniciara sus estudios musicales en Potosí, con el maestro Santiago Velásquez, ampliándolos luego con el padre José Díaz Gainza.
En 1958 Villalpando viajó a Buenos Aires, Argentina, cargado de sonidos del altiplano y de esperanzas, con la intención de estudiar composición en el Conservatorio “Carlos López Buchardo”. Allí tuvo como maestros a Roberto García Morillo, Pedro Sáenz y Alberto Ginastera.
En 1963 ganó por concurso una beca para estudiar en el Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales, del Instituto Torcuato Di Tella. Desde 1965 radica en Bolivia. Ha escrito música de diversos géneros. Ha trabajado, además, la música electroacústica tanto con medios convencionales como con sintetizadores controlados por computadora. En 1995 estrenó su ópera “Manchaypuytu”, que rescata una leyenda de la época colonial. Ha escrito también música para filmes bolivianos así como para producciones videográficas. Durante varios años fue Director del Departamento de Música del Ministerio de Cultura de Bolivia. Se desempeñó, además, como docente de composición en el Conservatorio Nacional de Música, en el Taller de Música de la Universidad Católica Boliviana y en la Universidad Evangélica.
Alberto Villalpando ha sido, además, agregado cultural de la Embajada de Bolivia en Francia y en 1998 se le distinguió con el Premio Nacional de Cultura. En la actualidad, el maestro Villalpando enseña composición en la Universidad Católica Boliviana. Su obra musical ha trascendido su país, Bolivia, y se le reconoce internacionalmente.
VIGOROSA MUSICA ETNICA
Sobrio, reposado, Alberto Villalpando dio a conocer a www.Candilejas.cl algunas opiniones de su creatividad musical, en el marco de la VI Ferias Internacional del Libro, que se desarrolló en La Paz, entre el 16 y el 26 de agosto.
Considera que la música folklórica boliviana actual tiene varias formas: “Existe una vigorosa música étnica que la cultivan, básicamente, los indígenas. Hace algunos años se creó aquí una orquesta con instrumentos nativos”, comentó. Agrega que “ésta es justamente la fuerza de la música folklórica boliviana: está viva. Ello le ha dado resonancia internacional”
El maestro Alberto Villalpando habla, además, del sonido de la geografía, de las sinuosidades del paisaje boliviano que han impuesto un lenguaje musical auténtico.
“La sensibilidad del pueblo boliviano –concluyó- permite recibir estos sonidos con una peculiar mística... Por ello es grato componer en un entorno como el del altiplano, por ejemplo, donde hay una tremenda receptividad de la gente, especialmente de los pueblos del altiplano...”
(Septiembre 2001)
Web: http://www.geocities.com/candilejaschile/septiembre/musica/
El sonido del altipiano.
Su música tiene un carácter testimonial, una autenticidad estética y la fe de vivir del pueblo boliviano.
Entre los compositores bolivianos contemporáneos destaca, sin duda alguna, Alberto Villalpando Buitrago, un creador sensible, prolífico, quien ha asimilado la majestuosidad del sonido del altiplano para plasmarlo en emotivas composiciones.
La música del maestro Villalpando, así como la de Gastón Arce y Oldrich Halas, corresponde a una búsqueda consciente de lenguajes que quisieran hablar por todos los bolivianos, con una latente inquietud por vislumbrar un futuro de esperanzas.
“Esta música -según se señala en el CD Música Boliviana del Siglo XX- define la obra de gentes que intentan resolver el problema cultural boliviano por caminos humanos interiores netamente personales y que, con todo derecho, revelan el lenguaje siempre abstracto de la música, así como el lenguaje de la música contemporánea profesionalmente elaborada, que no ha podido todavía superar el desfavor de los tiempos modernos y tendría suficientes motivos para lamentarse”.
“Sin embargo –opina el director de orquesta boliviano Carlos Rosso Orozco- al mundo, sea pequeño o grande, no le queda otro camino que entender las formas de vida de los pueblos a través de los objetos artísticos que, una vez bien creados, se quedan para siempre hablando de las historias de las gentes de esos pueblos. Esta música tiene un carácter testimonial, una autenticidad estética y la fe de vivir siendo como somos: bolivianos”.
MUSICA SONORA Y VIBRANTE
En este contexto de autenticidad surge la música sonora y vibrante de Alberto Villalpando, un talentoso boliviano que iniciara sus estudios musicales en Potosí, con el maestro Santiago Velásquez, ampliándolos luego con el padre José Díaz Gainza.
En 1958 Villalpando viajó a Buenos Aires, Argentina, cargado de sonidos del altiplano y de esperanzas, con la intención de estudiar composición en el Conservatorio “Carlos López Buchardo”. Allí tuvo como maestros a Roberto García Morillo, Pedro Sáenz y Alberto Ginastera.
En 1963 ganó por concurso una beca para estudiar en el Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales, del Instituto Torcuato Di Tella. Desde 1965 radica en Bolivia. Ha escrito música de diversos géneros. Ha trabajado, además, la música electroacústica tanto con medios convencionales como con sintetizadores controlados por computadora. En 1995 estrenó su ópera “Manchaypuytu”, que rescata una leyenda de la época colonial. Ha escrito también música para filmes bolivianos así como para producciones videográficas. Durante varios años fue Director del Departamento de Música del Ministerio de Cultura de Bolivia. Se desempeñó, además, como docente de composición en el Conservatorio Nacional de Música, en el Taller de Música de la Universidad Católica Boliviana y en la Universidad Evangélica.
Alberto Villalpando ha sido, además, agregado cultural de la Embajada de Bolivia en Francia y en 1998 se le distinguió con el Premio Nacional de Cultura. En la actualidad, el maestro Villalpando enseña composición en la Universidad Católica Boliviana. Su obra musical ha trascendido su país, Bolivia, y se le reconoce internacionalmente.
VIGOROSA MUSICA ETNICA
Sobrio, reposado, Alberto Villalpando dio a conocer a www.Candilejas.cl algunas opiniones de su creatividad musical, en el marco de la VI Ferias Internacional del Libro, que se desarrolló en La Paz, entre el 16 y el 26 de agosto.
Considera que la música folklórica boliviana actual tiene varias formas: “Existe una vigorosa música étnica que la cultivan, básicamente, los indígenas. Hace algunos años se creó aquí una orquesta con instrumentos nativos”, comentó. Agrega que “ésta es justamente la fuerza de la música folklórica boliviana: está viva. Ello le ha dado resonancia internacional”
El maestro Alberto Villalpando habla, además, del sonido de la geografía, de las sinuosidades del paisaje boliviano que han impuesto un lenguaje musical auténtico.
“La sensibilidad del pueblo boliviano –concluyó- permite recibir estos sonidos con una peculiar mística... Por ello es grato componer en un entorno como el del altiplano, por ejemplo, donde hay una tremenda receptividad de la gente, especialmente de los pueblos del altiplano...”
(Septiembre 2001)
Web: http://www.geocities.com/candilejaschile/septiembre/musica/
Composizioni (1)
| Titolo | Editore | Strumentazione | Anno |
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| PRELUDIO AL VINO | non pubblicata |